“Amplio, iluminado pero con un toque de color”, estas fueron las primera palabras de las necesidades de los clientes, al momento de resumir lo que esperaban del espacio para este proyecto de remodelación e interiorismo, pero evidentemente nuestra labor era más que eso.

El principal reto al que nos enfrentamos fue ordenar las zonas en un espacio limitado a modo que logren delimitarse, pero que en conjunto se pueda sentir armónico.

Conservar un par de muebles y agregar solo los indispensables para terminar de ordenar y armonizar el espacio fue un requerimiento inicial.

Por ello nos aseguramos que los muebles propuestos se diseñen a medida, ya que tanto la forma como las medidas del espacio requerían de un diseño personalizado.

Pero nada ayuda a dimensionar los cambios que un antes y después.


La frialdad del acero en combinación con la calidez de la madera logra el balance espacial ideal, reforzado la idea con una iluminación general neutra.


Ahora la cocina se define como un área semi privada, con un diseño sobrio de gabinetes pintados de blanco en alto brillo en combinación con la madera parota al descubierto, logrando así, que el espacio se simplifique percibiéndolo más amplio y ordenado.


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